La biodiversidad en el pacto de Fundaciones por el Clima
Con la incorporación de la Fundación Biodiversidad como entidad colaboradora en la iniciativa de Fundaciones por el Clima, uno de los primeros trabajos que hemos desarrollado de forma conjunta es la inclusión del enfoque de biodiversidad y pérdida de naturaleza en el texto del pacto que ya han suscrito 337 fundaciones españolas.
Este enfoque permite poner de manifiesto «la necesidad de contar con ecosistemas sanos y funcionales, ricos en biodiversidad y capaces de absorber carbono y de ofrecer soluciones para adaptarnos a los efectos del cambio climático».
La inclusión de este enfoque también lleva consigo la puesta en marcha de acciones y espacios de diálogo para impulsar la inversión fundacional en soluciones basadas en la naturaleza.
Este trabajo se inscribe en la voluntad de que el pacto de Fundaciones por el Clima sea un texto vivo que se adapte a los retos que plantea la transición ecológica y justa. Así, el pasado año también se desarrolló una línea de trabajo, en colaboración con la Fundación ONCE, para incluir el enfoque de transición justa en el pacto.
El texto definitivo aparece en la introducción del pacto de Fundaciones por el Clima y que reproducimos a continuación:
Nosotras, Fundaciones, reconocemos la urgencia de contribuir decididamente a enfrentar la crisis ambiental, que abarca desde la emergencia climática y de pérdida de biodiversidad global, hasta la contaminación y la degradación ecológica.
Una crisis que pone de manifiesto la necesidad de contar con ecosistemas sanos y funcionales, ricos en biodiversidad y capaces de absorber carbono y de ofrecer soluciones para adaptarnos a los efectos del cambio climático.
Sin embargo, la especie humana está sometiendo a la naturaleza a un deterioro peligroso y sin precedentes, cuando es, al mismo tiempo, éticamente responsable de su cuidado.
La comunidad científica alerta de que la combinación de la crisis climática y de pérdida de biodiversidad representa una amenaza muy grave para la humanidad que profundiza las desigualdades y afecta directamente la autonomía y derechos de las personas.
Asimismo, la comunidad financiera ya valora los efectos sobre la estabilidad económica de no modificar nuestra manera de producir, consumir y vivir.
Por ello, urge cambiar el rumbo que hemos tomado como planeta.
La crisis climática es un desafío global que entraña dimensiones sanitarias, de desigualdad social, económicas, democráticas, educacionales, culturales, científicas, de seguridad o medioambientales.
Este pacto aboga por una transición ecológica y justa que permita al sector fundacional abordar estos desafíos -en sus programas, enfoques y operaciones- de manera integral, reconociendo la interdependencia entre la economía, la naturaleza, la sociedad, la cultura y la política, para construir y liderar desde las fundaciones un futuro más justo, equitativo, inclusivo y sostenible.
Así, el sector fundacional suma sus esfuerzos hacia una transición ecológica que considere la naturaleza como solución y motor de adaptación a retos profundamente interconectados como el cambio climático, la seguridad alimentaria, la contaminación, o la salud, y el impacto social diferencial, generando inclusión y oportunidades para todas las personas, especialmente para aquellos grupos más vulnerables como las personas mayores, la infancia, o las personas con discapacidad o en situación de pobreza o migración, entre otros, considerando asimismo la igualdad de género.
Este pacto se basa en los siguientes siete pilares que guían las diferentes líneas de acción. Cada entidad podrá poner en marcha de forma progresiva, según sus realidades, estos siete pilares, con el compromiso de llegar muy lejos lo más rápido posible.
